No sólo referente para el deporte

También para la lectura…

Un lector nos hizo llegar el siguiente relato.

Cuando yo tenía 16 años la lectura marcó mi vida de una manera que jamás imaginé.

En el período 2008-2010 estuve integrando el seleccionado provincial de hockey de Entre Ríos. Por primera vez en el 2009 participamos en el torneo nacional de selecciones sub 18 tras haber conseguido el ascenso. Y como éramos “los nuevos” en este tipo de competencia debíamos estar concentrados todo el tiempo para poder plasmar nuestro juego y no descender, ya que fue un gran esfuerzo ascender.

Para estar concentrados debíamos controlar factores externos e internos como los nervios del debut, la ansiedad y la adrenalina que se vive en los momentos previos antes de jugar. Para lograr esto nuestro entrenador, Roque Rognoni, nos daba ejercicios para aprender a como mantener una idea y concentrarse en un punto fijo.

El gran problema fue que “éramos un grupo muy hiperactivo”, siempre en los momentos de concentraciones hacíamos cualquier cosa menos los ejercicios. Por eso él intento mantenernos concentrados con la música, método que tampoco funcionó porque tranquilamente podíamos estar escuchando música y tener un palo y una bocha en la mano, y esto no nos ayudaba a calmar la ansiedad y los nervios.

Roque junto al asistente de campo y el preparador físico se preguntaban cómo podían hacer para que estuviéramos focalizados en una sola cosa sin perder el objetivo, entonces ellos le consultaron a la mejor jugadora 2002, Cecilia Rognoni, hija del entrenador, su técnica de concentración. Ella respondió que era LEER.

A partir de ahí nuestro ejercicio diario en las concentraciones era leer y al otro día comentar acerca de lo leído en la hora del desayuno. Lógicamente no a todos le gustaba leer y había gente que no hacia el ejercicio. Quienes incumplían la tarea iban directamente al banco por no estar concentrados.

La elección de los libros era libre pero estos no debían estar relacionados con el deporte. En mi caso opté por leer “El coronel no tiene quien le escriba” de Gabriel García Márquez. En esta historia el escritor colombiano habla sobre un coronel que vive con su mujer la cual está enferma de asma y él espera todas las tardes una carta acerca de su pensión, la que nunca llego.

Cuando finalizó el torneo de Mendoza del cual participamos, termine de leer esa novela. Nunca pensé hacer ese tipo de ejercicios con mis compañeros de selección, al principio costo un poco adaptarse a esa rutina, pero después ya era común levantarse y escuchar y comentar acerca de lo que cada uno había leído. A partir de ese ejercicio me acostumbré a leer algo antes de dormir.

Por Nahuel Godoy en http://enredaccion.bligoo.com.ar/concentraciones-de-lectura#content-top




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