Clarín: “No pude contra el NO de mi cuerpo”

Por: Hernán Sartori

Si 2002 fue “su” año deportivo, 2010 es el año de las decisiones para Cecilia Rognoni: debe elegir vivir en Argentina u Holanda, qué hacer de su carrera deportiva, atender su agencia de turismo y pensar en cuándo agrandar la familia. Sus rodillas no le permitieron completar el regreso a Las Leonas. A solas con Clarín en las oficinas de Nike, no le escapa a nada. “Siento tristeza por no poder terminar el ciclo como me hubiese gustado -admite-. No pude contra el ‘no’ que dijo mi cuerpo. Venía de tres operaciones de rodilla y esto podía pasar”.

-¿Qué te ilusionaba más: regresar a un equipo que formaste o jugar el Mundial de Rosario? -Todo. Volver a la Selección, disfrutar de nuevo lo que hice durante años, conocer a chicas nuevas… Jugar el Mundial en Argentina era un sueño. No pude y lo bueno es que lo intenté.

-¿Qué cambios notaste? -El juego es mucho más físico y las chicas tienen un estado atlético diferente al que teníamos nosotras de jóvenes. Veo un equipo armónico. El Mundial hay que jugarlo, pero las chicas están preparadas y se amoldan cuando no juega Lucha.

-¿Cambió la mentalidad? -En Sydney 2000 éramos muy amateurs, tomábamos agua de la canilla y entrenábamos con nuestra ropa. Había mucha diferencia. Ahora las chicas entran con la cabeza puesta sólo en el hóckey, como tiene que ser.

-Ustedes estudiaban, trabajaban y se entrenaban…

-Cuando estaba en la Selección hice mi carrera de Turismo y 2002 fue el año top en todo: campeonas del mundo, el Olimpia de Oro y además me recibí (no dice que la eligieron la mejor del mundo). Hoy a las más chicas les pregunto: “¿Vos qué estás haciendo?”. Con la mirada me dicen: “¿Sos tarada? Estoy entrenándome todos los días” (risas). Yo encaré mi vida de otra manera y ellas no lo pueden hacer. Habrá que ver qué pasa cuando sean grandes o hasta cuándo lo quieren hacer.

-¿Hoy sólo vale ser full time? -Hoy sí. Pero viene el Mundial y vale la pena. Recuerdo que para el Mundial de Madrid 2006, las holandesas se hablaron para que nadie trabajara y estudiara.

-¿Te agrandaste en 2002? -Ese año llegué a lo más alto en casi todo. Recibirme fue muy importante, ganar el Mundial fue el sueño de cualquier deportista y los premios fueron algo extra. Por ahí me agrandé o me la creí. Pasaban cosas fuera de lo común, como que Maradona nos invitara al cumpleaños. Hoy si me lo cruzo no sabe ni quién soy. Es totalmente lógico. Me invitaban a programas de TV a los que no hubiera ido. Me tocaba bocina un tachero. Me sentía con cierto aura que decía: “¡Guau, soy importante!”. La fama nunca me gustó, pero sí jugar con estadio lleno y salir caminando como si nada. Lo intenté hacer en el Trofeo de Campeones de 2004 y me arrancaban el pelo. No lo podía creer. Esa parte no me gustaba.

-¿Ir de frente te complicó? -¡Uh! (exclama y piensa) No. Siempre dije o actué de acuerdo a lo que pensaba. Cuando dije algo lo hice por el bien mío, de una compañera, de mi equipo o de mi país. Eso me deja tranquila. Ahora aprendí a decir las cosas de otra manera. Antes era más temperamental; hoy soy más pensante. De todo se aprende.

-¿Te arrepentís de algo? -Si pudiera volver atrás, haría algunas cosas de manera diferente, pero no renuncio a mi esencia. No la puedo cambiar. Algunas cosas me hubiese gustado que fueran diferentes, pero estoy tranquila.

-¿Y tu exclusión de Las Leonas en 2006 por algunas frases que cayeron mal? -Mi exclusión pasó y aprendí. No lo puedo cambiar.

-¿Cómo llevaste el episodio de Winnipeg 1999? -Fue una situación rara. Si me preguntás por qué le tiré la pelota al árbitro, ¿qué se yo? Hoy, después de 11 años, no sé. En ese momento me saltó la chapita y estaba enojada. Reaccioné mal y pagué. Acá me querían suspender por 99 años y hubo gente que creyó en mí. Cuando me defendí ante la Federación Internacional, me dieron otra oportunidad y eso lo valoro.

-¿Nunca recuperaste los dólares invertidos en tu defensa? -No, olvidate. Salió de mi bolsillo. Lo disfruté cuando me pusieron la medalla en Sydney. Valió la pena pagar esa multa en dólares. Mis mejores recuerdos deportivos son de los Juegos Olímpicos.



Un Comentario en "Clarín: “No pude contra el NO de mi cuerpo”"

  1. mariacruz julio 24th, 2010 a las 11:48 pm

    cuando me entere de su regreso se me erizo la piel de la emocion, soñe con el mundial de Rosario y tambien tenerla de capitana, mi alegria duro tan poco que tristeza siento en alma, que angustia, la verdad que lo que me paso con la baja de ceci me hubiera gustado decirlo mucho antes pero no tenia internet, hoy recien lo tengo en mi casa. el triunfo de la champion trophi reconosco que me alegro pero hubiero sido mi alegria completa si hubiera estado la mas grande, no te mueras nunca ceci y conrespecto a Maradona yo pienso que es mentira que si te encontras en el camino no te conose, jamas uno olvida a una grande como fuiste vos ceci, besos y fuerza. Maria Cruz de Corrientes


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